La gestión de energía se ha convertido en una gran complicación para la clasificación en la temporada 2026. Las nuevas unidades de potencia híbridas exigen a los equipos equilibrar cuidadosamente el despliegue de batería a lo largo de una vuelta rápida, y los pilotos informan de diferencias significativas en el comportamiento del coche según la estrategia energética. Con la carga de batería limitada, los equipos deben elegir entre maximizar potencia en ciertos sectores o distribuirla uniformemente, añadiendo una nueva dimensión táctica a la lucha por la pole position.