El CEO de la F1, Stefano Domenicali, ha pedido calma ante la creciente crítica a las regulaciones de 2026, instando al deporte a no entrar en pánico antes de que se haya disputado la primera carrera. Domenicali argumenta que las pruebas no son representativas de lo que sucederá en condiciones competitivas y que las nuevas reglas merecen tiempo. Su respuesta mesurada busca contrarrestar la narrativa negativa en torno a la nueva era.