Gerhard Berger quiere dar una oportunidad al nuevo reglamento de la F1, pero reconoce que algo en su interior se resiste. El expiloto austriaco siente que las nuevas reglas se alejan demasiado del automovilismo clásico, una percepción compartida por varios protagonistas históricos de la Fórmula 1 que ven con escepticismo la creciente importancia de la gestión electrónica.