Los problemas de Aston Martin no cesan. Tras unos test desastrosos en Baréin, donde Lance Stroll tuvo que abandonar tras solo seis vueltas el último día, la escudería británica llegaría a Melbourne sin estar completamente preparada. Según informaciones, el nuevo motor Honda no dispone de suficientes recambios, lo que limitaría severamente la participación del equipo en la carrera inaugural.